
El riesgo hídrico en la ciudad no empezó en 2013 y tampoco se resuelve con una sola obra. Estudios académicos, antecedentes oficiales y análisis técnicos permiten identificar tres líneas de acción posibles: completar la infraestructura pendiente, regular mejor el escurrimiento y fortalecer la prevención.
Redacción de HABLEMOS EN CRIOLLO
En La Plata, las inundaciones no comenzaron el 2 de abril de 2013. Aquella tragedia volvió imposible ignorar un problema que ya tenía antecedentes técnicos concretos. En 2007, un informe del Laboratorio de Hidrología de la Universidad Nacional de La Plata, elaborado en el marco de un convenio con la Municipalidad, estudió el funcionamiento de los desagües de la cuenca del arroyo del Gato, modeló escenarios de inundación y recomendó intervenciones. En 2011, el ingeniero Pablo Romanazzi describió deficiencias graves de conducción de las aguas pluviales en la cuenca media. [1][2]
La ciudad no permaneció inmóvil desde entonces. Después de 2013 se amplió la capacidad del cauce principal y se construyeron derivadores asociados con los arroyos Pérez y Regimiento, según el documento Acciones contra la inundación en La Plata. ¿Cómo sigue?, del Observatorio de Hábitat y Territorio. [3] La obra del puente de avenida 520 sobre el arroyo del Gato avanzó durante 2025 y fue habilitada en una instancia de prueba en mayo de 2026. No equivale a comprobar una inauguración definitiva ni, mucho menos, que todo el sistema hidráulico haya quedado resuelto. [4][5]
Hay otra novedad institucional: en febrero de 2026 se publicó una resolución de la Autoridad del Agua provincial que aprobó el mapa de peligrosidad hídrica de la cuenca. Un mapa permite delimitar escenarios de riesgo; su existencia, por sí sola, no demuestra que las restricciones y medidas preventivas se cumplan en cada barrio. [6]
¿Qué se puede hacer, entonces, además de recordar cada inundación y reclamar obras sin explicar cuáles?
Primera respuesta: terminar de evaluar y completar el drenaje barrial
La primera solución es establecer públicamente qué redes y obras complementarias están ejecutadas y completar las que resulten necesarias según estudios hidráulicos actualizados. El estudio recuperado por el Observatorio describe propuestas de conductos y derivadores en subcuencas urbanas, entre ellas un derivador vinculado con avenida 32, concebido para descargar parte del sistema hacia el arroyo sin concentrar todo el caudal en redes sobrecargadas. También identifica sectores barriales que requieren intervenciones específicas. [3]
¿Cómo convertir esto en una decisión concreta? La Provincia y los organismos competentes deberían poder exhibir un inventario georreferenciado de cada obra, su proyecto, estado físico, presupuesto, criterios de prioridad y resultado esperado frente a diferentes tormentas. El objetivo no es construir cualquier conducto: es intervenir donde la modelación actualizada demuestre mayor reducción del daño sin trasladar el riesgo hacia otros sectores.
Qué falta probar: cuáles de esos proyectos históricos siguen vigentes, cuáles se modificaron o ejecutaron, sus costos actuales y la mejora hidráulica que efectivamente proporcionarían.
Segunda respuesta: reservar lugares para que el agua no llegue toda junta
La segunda solución consiste en evaluar áreas de retención temporal y sistemas de drenaje sustentable por subcuenca. En lugar de transportar inmediatamente toda el agua hacia los conductos principales, estos dispositivos buscan almacenarla temporalmente, infiltrar una parte cuando las condiciones lo permiten y liberar los excedentes de manera controlada.
No se trata de una idea abstracta. En 2021, investigadores de la UNLP estudiaron un nodo de Área de Retención Temporal de Excedentes Hídricos (ARTEH) denominado Pérez Norte, sobre sectores próximos a avenida 143, con el propósito de atenuar el riesgo y aprovechar el espacio para uso público. [7] El análisis del Observatorio también revisa propuestas de reservorios e intervenciones distribuidas. Al mismo tiempo, advierte que ciertos grandes reservorios evaluados para una tormenta de diseño aportaban beneficios limitados: no todos los reservorios son igual de útiles ni reemplazan los desagües. [3]
La medida práctica sería identificar terrenos posibles, validar capacidad de almacenamiento y suelo, estudiar impactos ambientales y sociales, definir mantenimiento y someter los proyectos a comparación técnica. Un parque que retenga temporalmente agua puede ser valioso; uno mal ubicado o subdimensionado puede ser irrelevante.
Qué falta probar: factibilidad de cada emplazamiento, propiedad de los terrenos, costos, operación, efectos aguas arriba y aguas abajo, y compatibilidad con la planificación urbana actual.
Tercera respuesta: que cada barrio sepa cómo actuar antes de la emergencia
La tercera solución es convertir los mapas de riesgo y la planificación de contingencia en instrucciones barriales comprobables, accesibles y ensayadas. Ninguna ciudad puede garantizar que una obra soporte cualquier tormenta. Para eventos extremos hacen falta alertas, información local y decisiones de protección de vidas.
La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNLP desarrolló propuestas de circuitos de movimiento para contingencias vinculadas con la cuenca del arroyo del Gato. [8] En 2026, otro trabajo académico de Florencia Senise insistió en la importancia de comprender cómo perciben el riesgo las comunidades que habitan zonas inundables: el mapa técnico y la conducta cotidiana de las personas no son la misma cosa. [9]
La implementación concreta exigiría identificar recorridos y puntos seguros por barrio, precisar quién emite las alertas, cómo llegan a personas sin acceso digital y cómo se asiste a quienes necesitan apoyo para evacuar. Además, habría que publicar cuándo se actualizaron y probaron los protocolos. Una investigación académica o un sitio web no equivalen a un simulacro realizado ni a un sistema de alerta eficaz.
Qué falta probar: aplicación real de los circuitos, mecanismos vigentes de alerta, accesibilidad de las comunicaciones y ejercicios documentados en las zonas expuestas.
La diferencia entre inaugurar una obra y resolver el riesgo
Las tres respuestas se complementan, pero no pueden presentarse como recetas cerradas. El drenaje responde a la capacidad de conducción; la retención distribuida busca modificar cuándo y cuánto caudal llega a la red; los planes de contingencia intentan reducir los daños cuando la infraestructura resulta superada.
El problema también tiene una dimensión social. Una tesis presentada en 2026 estudió la percepción de riesgo en asentamientos de la cuenca, recordando que no todas las familias enfrentan la amenaza en las mismas condiciones. [9] Por eso, evaluar soluciones requiere escuchar a las personas afectadas sin reemplazar la evidencia técnica por testimonios aislados.
En una ciudad marcada por el agua, la discusión ya no puede reducirse a recordar la tragedia ni a celebrar anuncios aislados. La pregunta de fondo es qué decisiones concretas pueden reducir el riesgo y mejorar la respuesta pública. PROBLEMAS vs SOLUCIONES seguirá ese camino: investigar, contrastar y volver sobre cada caso hasta comprobar qué se hizo y qué sigue pendiente.
Fuentes
- Romanazzi, P. y Urbiztondo, A. (2007), *Estudios hidrológicos-hidráulicos-ambientales en la cuenca del arroyo del Gato*, UNLP: https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/27074
- Romanazzi, P. (2011), *Caracterización y tratamiento de la inundación urbana*, UNLP: https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/26662
- Observatorio de Hábitat y Territorio, *Acciones contra la inundación en La Plata. ¿Cómo sigue?* (documento difundido en 2024): https://observatoriohabitat.net/wp-content/uploads/2024/07/Acciones-contra-la-inundacion-en-La-Plata.pdf
- Ministerio de Infraestructura PBA, recorrida de la obra de 520, 23/09/2025: https://gba.gob.ar/infraestructura/noticias/katopodis_supervis%C3%B3_los_avances_de_la_obra_del_puente_sobre_el_arroyo_el
- 0221, habilitación en prueba, 06/05/2026: https://www.0221.com.ar/la-plata/el-municipio-habilito-modo-prueba-el-puente-del-arroyo-el-gato-la-avenida-520-n127572 ; contraste contextual: https://www.eldia.com/nota/2026-5-6-8-29-0-habilitaron-el-nuevo-puente-sobre-el-arroyo-el-gato-en-avenida-520-y-se-espera-que-haya-un-mejor-drenaje-la-ciudad/amp
- Resolución conjunta ADA 1954/2025 (mapa de la cuenca del Gato), Boletín Oficial PBA, 09/02/2026: https://www.eldial.com/nuevo/boletinBA/2026/BA260209.pdf ; su numeración y anexos deben cotejarse con la ficha oficial por inconsistencias en índices secundarios.
- Barbero y otros (2021), Proyecto ARTEH Pérez Norte, UNLP: https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/131849
- FAU UNLP, *Sistema de movimiento para la contingencia en las cuencas del Gran La Plata: Arroyo del Gato*: https://www.fau.unlp.edu.ar/investigacion/observatorio/sistema-de-movimiento-para-la-contingencia-en-las-cuencas-del-gran-la-plata-arroyo-del-gato/
- Senise, F. (2026), *Inundaciones urbanas y asentamientos informales en el partido de La Plata*, UNLP: https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/193196
